sábado, 22 de noviembre de 2008

¿LOS ASESINOS PUEDEN JUSTIFICARSE?

La Fiscalía General de la Nación pedirá la pena máxima de 60 años de presión para Orlando Pelayo, padre y autor intelectual del secuestro y posterior asesinato de Luís Santiago Lozano. La misma suerte podría correr Marta Garzón, la mujer que por 500 mil pesos se encargó de cometer el delito y quien, además, fue compañera sentimental de Pelayo.

En un duro pronunciamiento, el Fiscal Mario Iguarán hizo un llamado a la justicia para que se impida la entrega de beneficios en reducción de condena, no sólo en este caso, sino en todos los relacionados con delitos contra menores de edad.


Septiembre 30 de 2008.
Periódico el colombiano
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Hace muy pocas semanas fuimos conmovidos por una noticia que enluto al país entero.
Orlando Pelayo, ordenó y pagó el secuestro y posterior muerte de su hijo de tan solo unos meses de nacido. El mismo periódico en su edición del 2 de Octubre.


Su padre Orlando Pelayo reconoció ante un juez haber ordenado su secuestro para no pagar la cuota alimentaría, pero insistió en que no es el responsable de su muerte.


¿Qué significa para este hombre, ser responsable de la muerte de su propio hijo? ¿Desde qué momento nuestra sociedad dejo de asumir sus errores y ser responsables por sus faltas? ¿En qué momento este hombre se convirtió en asesino y cómo fué que por su mente se desarrolló el plan que concluyó con la muerte de este pequeño? La respuesta para algunos esta en alguna especie de predestinación, y aunque en el momento nadie justifica las acciones del hombre en mención, si quedan las preguntas a contestar tales como, ¿es posible que alguien tenga dentro una naturaleza asesina? ¿Qué ocasiona que un ser humano se convierta en asesino? ¿Cuáles son los indicadores que manifiestan que una persona es un potencial asesino? ¿Cómo detectar a tiempo un esquema o patrón psicológico de futuros asesinos?

La palabra destino es entendida como una fuerza desconocida que obra sobre los hombres, entregándoles un designio, una estructura de vida que no podrá ser cambiada, por mas que se intente. Esta filosofía de vida nos confronta a pensar acerca de nuestras vidas, ¿somos producto de nuestras decisiones o estamos regidos por ese estratagema llamado destino que nos aprisiona y condiciona a ser dirigidos? ¿Puede alguien salir de ese destino y hacer su propio porvenir? No es gratuito que parte de nuestra consideración de la vida pertenezca a ese tipo de pensamiento en el cual somos lo que somos por que estamos regidos por esa fuerza desconocida.

Quien triunfa en la vida es por que fue destinado para serlo, quien fracasa… destinado, el rico, destinado, el pobre, lastimosamente, destinado. Entonces podríamos vivir la vida sin mayores tropiezos, y sin un grano más de esfuerzo que nos permita cambiar el designio eterno que nos fue planteado. Entonces; el asesino ¿fué destinado para esta deprimente labor? La expresión asesinos por naturaleza pone a prueba este parámetro llamado destino, encadenando una serie de sucesos que podríamos definir culpables de una manera de actuar bastante reprochable. Existen varios fundamentos en los cuales podemos basar la formación de un asesino, como por ejemplo, características familiares, biológicas y sociales.

Dentro de las características Familiares encontramos el abuso infantil, que es uno de los más nombrados por los perfiles asesinos que han sido estudiados. Se entiende que alguien que recibió abuso y castigo en su infancia, es un ser que crece con resentimientos y falencias sentimentales y relacionales que ocasionan una sed de por así decirlo, venganza, que puede concluir en asesinato. Sin embargo los índices de maltrato infantil especialmente en nuestro país, son altísimos, y no todos ellos concluyen en un perfil asesino, por lo tanto no es una razón fundamental para definir quien puede o no ser un asesino. También están los ciclos de violencia intrafamiliar que se consideran concadenantes ya que casi por generaciones los padres maltratan a sus hijos y estos a su vez a sus hijos, generando una conciencia de maltrato que no tendrá fin a través de los años. Este tipo de maltrato generara infancia traumática causada por como dijimos, maltrato, padres marginadores o rechazo de padres.

También encontramos algunas características biológicas como la psicosis, definida como una realidad trastornada y caracterizándose por una conducta irracional y carente de propósito en la que no experimenta miedo, mantiene una impulsividad sin límite, lo que ocasiona que los castigos no generen ningún resultado. Sin embargo en muchos casos, estos trastornos son producto de los patrones de vida que ha decidido llevar la persona, entendiendo que cuanto más una persona decida ser asesino, mas su deseo de justificación lo llevara a dividir su mente, creando una realidad alterna, en la cual a dejado enterrado todo elemento de juicio moral y respeto por los demás. Allí encontramos lo que se denomina separación de la personalidad en la que se construye un muro de división entre lo que considera amenazante y divide dos personas en si mismo, una reprimida y otra dominante, viendo a otros como a el mismo en su parte reprimida y tomando un papel dominante con sus victimas Se ha encontrado científicamente que en los asesinos seriales existe una anomalía en el patrón de ondas cerebrales, pero solo en algunos casos, lo que no indica que esta sea la causa de los impulsos asesinos.

El tercer factor es la sociedad que puede influir tanto en una persona que ocasione que sea transformado un ser humano común y corriente en asesino. El rechazo social, la estigmatización por causas de creencias, color o tendencias políticas, puede crear una persona con instintos asesinos. De ser así, cada colombiano tendría esa naturaleza y definitivamente seria imposible vivir más de diez años en este país.

No existe una causa única ni justificable para actos como el del señor Pelayo, y tampoco es científica ni socialmente explicable el hecho de que se niegue una situación como estas. Es muy probable que si alguna de estas causas es relevante en la formación de un asesino, en Colombia tendremos muchos más de estos episodios, ya que si el clima necesario para la incubación de esta bacteria llamada instinto asesino son estas características, en Colombia tenemos la temperatura exacta para su formación. ¿Hasta cuándo episodios como estos nos van a enlutar?.

1 comentario:

AnamaPs dijo...

Los parceros de este video de Sprite son unos duros!! http://bit.ly/GraffitiSprite